|||||||| * |||||||| * |||||||| * |||||||| * ||||||||
Lo que hace falta acá son sueños.
- ¿Qué querés ser cuando seas grande Lucy? - le pregunta su abuela con una expresión indescifrable.
Lucy la mira y piensa durante unos instantes... «¿Veterinaria? Siempre amé a los animales... pero no, no me convence. ¿Abogada? Tengo facilidad de palabras, tengo carácter fuerte y soy muy testaruda para defender mis ideales. Me gusta discutir y el intercambio de ideas... pero no, muchos estudian abogacia, yo no quiero ser igual a los demás. ¿Médica? Sería interesante estudiar el cuerpo humano pero ni pienso abrir un cuerpo, no tengo alma de asesino... ¿Psicóloga? Puede ser... Sirvo para dar consejos y ponerme en el lugar de los demás... ¿Maestra? Pero ni loca (bueno loca ya estoy). Con 25 nenes girando a tu arlededor y peleando por cualquier tontería... obviamente descartadísimo...» Y después de unos momentos más de refelexión, estaba segurísima de su respuesta:
- Vendedora de sueños - le soltó con mucho orgullo.
Su abuela la miró con cara de "¿y a esta loca que le pasa?" y frunció el ceño mientras pequeñas arruguitas se le formaban en la frente.
- ¿Vendedora de sueños? - le espetó como si hubiese dicho la frase más estúpida del mundo.
- Sí abuela, vendedora de sueños - le dijo con impaciencia.
- ¿Y por qué querés ser vendedora de sueños? - la interrogó seriamente.
- ¿No te diste cuenta de cómo está la sociedad de ahora? - le cuestionó - Nadie cree... Nadie cree en la magia... Nadie cree en que los sueños se cumplen... Perdieron la fe, la capacidad para soñar - declaró con una trizteza sincera - Vas caminando por la calle, y ves a todos caminando con paso apurado y metidos en su mundo, con la cabeza en otra parte, apagados... Ya nadie se pone a soñar como es debido... - continuó - Yo quiero devolverles esa fe, devolverles la belleza de soñar, devolverles la capacidad de creer con el corazón...
Había una fuerza interior en Lucy que era inimaginable. Ella era tan sólo una niña común y corriente que quería cambiar el mundo, y por personas así, el mundo podía llegar a cambiar algún día. La abuela la miró maravillada...
- ¿Y cómo pensás hacerlo? - le dijo su abuela con real entusiasmo y con una sonrisa grabada en el rostro. Al parecer la había convencido con su monólogo.
- No lo sé - declaró tras un suspiro - Quizá convenciéndolos de que si todos los días cierran sus ojos tan sólo diez segundos y piensan en lo que más anhelan en el mundo y lo desean con el corazón, esto se cumplirá...
Lucy la mira y piensa durante unos instantes... «¿Veterinaria? Siempre amé a los animales... pero no, no me convence. ¿Abogada? Tengo facilidad de palabras, tengo carácter fuerte y soy muy testaruda para defender mis ideales. Me gusta discutir y el intercambio de ideas... pero no, muchos estudian abogacia, yo no quiero ser igual a los demás. ¿Médica? Sería interesante estudiar el cuerpo humano pero ni pienso abrir un cuerpo, no tengo alma de asesino... ¿Psicóloga? Puede ser... Sirvo para dar consejos y ponerme en el lugar de los demás... ¿Maestra? Pero ni loca (bueno loca ya estoy). Con 25 nenes girando a tu arlededor y peleando por cualquier tontería... obviamente descartadísimo...» Y después de unos momentos más de refelexión, estaba segurísima de su respuesta:
- Vendedora de sueños - le soltó con mucho orgullo.
Su abuela la miró con cara de "¿y a esta loca que le pasa?" y frunció el ceño mientras pequeñas arruguitas se le formaban en la frente.
- ¿Vendedora de sueños? - le espetó como si hubiese dicho la frase más estúpida del mundo.
- Sí abuela, vendedora de sueños - le dijo con impaciencia.
- ¿Y por qué querés ser vendedora de sueños? - la interrogó seriamente.
- ¿No te diste cuenta de cómo está la sociedad de ahora? - le cuestionó - Nadie cree... Nadie cree en la magia... Nadie cree en que los sueños se cumplen... Perdieron la fe, la capacidad para soñar - declaró con una trizteza sincera - Vas caminando por la calle, y ves a todos caminando con paso apurado y metidos en su mundo, con la cabeza en otra parte, apagados... Ya nadie se pone a soñar como es debido... - continuó - Yo quiero devolverles esa fe, devolverles la belleza de soñar, devolverles la capacidad de creer con el corazón...
Había una fuerza interior en Lucy que era inimaginable. Ella era tan sólo una niña común y corriente que quería cambiar el mundo, y por personas así, el mundo podía llegar a cambiar algún día. La abuela la miró maravillada...
- ¿Y cómo pensás hacerlo? - le dijo su abuela con real entusiasmo y con una sonrisa grabada en el rostro. Al parecer la había convencido con su monólogo.
- No lo sé - declaró tras un suspiro - Quizá convenciéndolos de que si todos los días cierran sus ojos tan sólo diez segundos y piensan en lo que más anhelan en el mundo y lo desean con el corazón, esto se cumplirá...
Eso es soñar. Soñar que lo imposible es posible.
¡Juguemos al escondite!
Cuentan que una vez se reunieron todos los sentimientos y cualidades del hombre. Cuando el ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso:
- ¿Jugamos al escondite?
La INTRIGA levantó la ceja intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse preguntó:
- ¿Al escondite?... ¿qué es eso?
- Es un juego -explicó la LOCURA- en que yo me tapo la cara y comienzo a contar uno hasta un millón mientras vosotros os escondéis y cuando yo haya terminado de contar, el primero de vosotros que encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego.
El ENTUSIASMO bailó secundado por la EUFORIA, la ALEGRÍAdió tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA, e incluso a la APATÍA, a la que nunca le interesaba nada.
Pero no todos quisieron participar. La VERDAD prefirió no esconderse, ¿para qué? si al final siempre la hallaban. LaSOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y la COBARDÍAprefirió no arriesgarse.
- Uno, dos, tres... -comenzó a contar la LOCURA.
La primera en esconderse fue la PEREZA, que como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino, la FE subió al cielo y laENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO que con su propio esfuerzo, había logrado subir a la copa del árbol más alto.
La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos... ¿Un lago cristalino?, ideal para la BELLEZA. ¿El hueco de un árbol?, perfecto para la TIMIDEZ. ¿El vuelo de la mariposa?, lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD. ¿Una ráfaga de viento?, magnífico para laLIBERTAD. Así, la GENEROSIDAD terminó por ocultarse en un rayito de sol. El EGOÍSMO en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado y cómodo, pero sólo para él. LaMENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arcoiris), y la PASIÓN y el DESEOen el centro de los volcanes. El OLVIDO, se me olvidó dónde se escondió, pero eso no es lo importante.
Cuando la LOCURA contaba 999.999, el AMOR aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todos los recovecos que hallaba, estaban ocupados. Hasta que divisó un rosal y enternecido, decidió esconderse entre sus flores.
- ¡Un millón!- contó la LOCURA y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue la PEREZA, sólo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó la FE discutiendo con Dios en el cielo sobre Teología. La PASIÓN y el DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró la ENVIDIA y, claro, pudo deducir dónde estaba el TRIUNFO. Al EGOÍSMO no tuvo ni que buscarlo. Él solito salió disparado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago, descubrió a la BELLEZA. Con la DUDA resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una valla sin decidir aún donde ocultarse.
Después de andar un poco más, los encontró a todos: al TALENTOen la hierba fresca, a la ANGUSTIA en una oscura cueva, a laMENTIRA detrás del arcoiris... (mentira, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta al OLVIDO, que ya se le había olvidado que estaba jugando al escondite. Pero el AMOR no aparecía por ningún sitio.
La LOCURA buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba dándose por vencida, divisó un rosal repleto de rosas. Tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas y de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido en los ojos al AMOR. LaLOCURA no sabía qué hacer para disculparse: lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la Tierra:
La INTRIGA levantó la ceja intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse preguntó:
- ¿Al escondite?... ¿qué es eso?
- Es un juego -explicó la LOCURA- en que yo me tapo la cara y comienzo a contar uno hasta un millón mientras vosotros os escondéis y cuando yo haya terminado de contar, el primero de vosotros que encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego.
El ENTUSIASMO bailó secundado por la EUFORIA, la ALEGRÍAdió tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA, e incluso a la APATÍA, a la que nunca le interesaba nada.
Pero no todos quisieron participar. La VERDAD prefirió no esconderse, ¿para qué? si al final siempre la hallaban. LaSOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y la COBARDÍAprefirió no arriesgarse.
- Uno, dos, tres... -comenzó a contar la LOCURA.
La primera en esconderse fue la PEREZA, que como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino, la FE subió al cielo y laENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO que con su propio esfuerzo, había logrado subir a la copa del árbol más alto.
La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos... ¿Un lago cristalino?, ideal para la BELLEZA. ¿El hueco de un árbol?, perfecto para la TIMIDEZ. ¿El vuelo de la mariposa?, lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD. ¿Una ráfaga de viento?, magnífico para laLIBERTAD. Así, la GENEROSIDAD terminó por ocultarse en un rayito de sol. El EGOÍSMO en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado y cómodo, pero sólo para él. LaMENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arcoiris), y la PASIÓN y el DESEOen el centro de los volcanes. El OLVIDO, se me olvidó dónde se escondió, pero eso no es lo importante.
Cuando la LOCURA contaba 999.999, el AMOR aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todos los recovecos que hallaba, estaban ocupados. Hasta que divisó un rosal y enternecido, decidió esconderse entre sus flores.
- ¡Un millón!- contó la LOCURA y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue la PEREZA, sólo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó la FE discutiendo con Dios en el cielo sobre Teología. La PASIÓN y el DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró la ENVIDIA y, claro, pudo deducir dónde estaba el TRIUNFO. Al EGOÍSMO no tuvo ni que buscarlo. Él solito salió disparado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago, descubrió a la BELLEZA. Con la DUDA resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una valla sin decidir aún donde ocultarse.
Después de andar un poco más, los encontró a todos: al TALENTOen la hierba fresca, a la ANGUSTIA en una oscura cueva, a laMENTIRA detrás del arcoiris... (mentira, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta al OLVIDO, que ya se le había olvidado que estaba jugando al escondite. Pero el AMOR no aparecía por ningún sitio.
La LOCURA buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba dándose por vencida, divisó un rosal repleto de rosas. Tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas y de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido en los ojos al AMOR. LaLOCURA no sabía qué hacer para disculparse: lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la Tierra:
EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE LO ACOMPAÑA.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

